¿Cómo lograr un jardín de los sentidos?

por Miércoles, 10 Mayo, 2017

Hoy les quiero mostrar cómo se puede lograr un jardín de los sentidos. Cuando entramos en contacto con los jardines, siempre nos produce algún efecto agradable, nos demos cuenta o no. Puede ser un efecto interno como el beneficio anímico, o externos, como disfrutar de un entorno con flora y fauna interactuando. En ambos casos, son los sentidos los que nos producen tan buenas sensaciones al vincularnos con la naturaleza. Me gusta que la gente experimente con los sentidos sus jardines.

Aromas

Los aromas en un jardín de los sentidos son un elemento indispensable diría yo, porque le agrega una atmósfera distintiva inmediatamente. En días de invierno después de la lluvia, se activan aromas como el de la tierra mojada, de las hierbas comestibles como Mentas, Albahacas o de árboles como Pinos o Acacias. Se esparcen con las brisas y complementan muy bien el jardín.

Y por épocas más cálidas, las flores del Jazmín polyantha o Flor de la pluma (ambas trepadoras), les ayudarán a crear espacios como pérgolas o quinchos, decorados con aromas dulces y permanentes, especial para las tardes que se alargan hasta la noche.

La vista del jardín

Desde dentro de la casa o departamento, existen ciertas vistas que se potencian cuando hay una buena planificación del diseño del patio o jardín. Al usar elementos como el cambio de color de hojas (Roble de Santiago, Abedúl, Nandina o Parthenocissus), o las floraciones (Rosales, Tritoma, Ciruelos o Almendros) y plantas con frutos vistosos (Naranjos, Guindos o Parras), los jardines se convierten en escenarios que nos entregan un espectáculo visual.

Por otro lado, si en el diseño crean recorridos sinuosos que permitan la existencia de rincones que se disfrutan a medida que recorren, es otra forma de exaltar el sentido de la vista y la curiosidad. Así tendrán el efecto sorpresa asociado a la cromática del jardín de los sentidos.

El tacto

También existen formas de añadir el sentido del tacto a la experiencia de sus jardines. Por ejemplo, si diseñan senderos con plantas suaves como la Stipa tenuissima o las hierbas silvestres de los campos que tienen florcitas, lograrán sensaciones maravillosas en recorridos y lugares de estar como para hacer un pic-nic o dormir una siesta al contacto del follaje.

En cuanto a àrboles, los Sauces con sus ramas pendulares nos dan esa suavidad al caminar bajo su copa. Es perfecto para una esquina, ya que además se logra un corta vista para el efecto visual cuando se recorre hacia el otro lado.

Sabores en el jardín

Bueno, los sabores en un jardín de los sentidos pueden ser bien diversos, existen muchas plantas comestibles en huerto o en jardines ornamentales. Ojalá todo el mundo destine un espacio para cultivar hortalizas, hierbas comestibles y árboles frutales, y así complementar la alimentación con la producción que se obtenga en tu propio patio, ¿cierto?

Pueden destinar un espacio cerca del quincho donde tener los condimentos que más les gusten a la mano cuando hagan un buen asado. Por ejemplo Tomillo, Ciboulette, Perejil, Eneldo, Hierba buena. O si prefieren, pueden cultivar las mejores ensaladas orgánicas cerca de la cocina. De esta manera resulta cómodo y con estilo. Pueden plantar especies como Tomate, Lechuga, Rúcula, Pepino, Zanahoria, etc.

Sonidos en la naturaleza

La estimulación sensorial realmente da un toque que engrandece cualquier jardín. Los sonidos pueden envolver todo el espacio o sectores especiales.

Una buena idea es utilizar un carillón de madera o metal pequeño. Porque una vez usé uno grande y resultó ser muy invasivo el sonido y no es nada agradable. Ellos dan sensaciones de quietud y relajo que combina perfectamente con las demás formas sensoriales. Esto es especial para zonas de contemplación y descanso. Una fuente de agua aporta otro tipo de sonido natural que pueden asociar a la piscina o en un patio de luz con plantas de humedad como Helechos y Papiros.

El sonido de las hojas con el viento nos hace viajar al cerrar los ojos y escucharlo. Y en los caminos o senderos, el uso de cubresuelos de cáscara de nueces o las hojas en otoño se escuchan maravillosamente mientras caminamos.

¡A explorar los sentidos!

Como ven, hay varias formas para lograr un jardín de los sentidos. Pueden diseñar con cada uno de ellos, combinar dos, etc. Yo les recomiendo por lo menos tener dos para que el jardín tenga una variedad de experiencias sensoriales. De esta manera será entretenido cada vez que estén en él, porque en cada estación del año los sentidos tendrán mayor o menor protagonismo. Espero que este tema les guste tanto como a mi, hasta la próxima semana!